TRIÁNGULO DE ORO EXPRESS

17 Abr

¡Ya estoy otra vez por aquí!

Siento no haber escrito la semana pasada, pero tenía una buena razón: ¡Estaba de viaje!. Y aunque no es una novedad (según mi estado de facebook últimamente) sí es una nueva aventura para contarnos.

“El triángulo de oro”, nombre que debieron poner los primeros touroperadores al circuito por la India que incluye 3 de sus principales atracciones:

Delhi, por ser la capital de este inmenso país.

Agra, por tener uno de los mayores tesoros del mundo: el Taj Mahal.

Y Jaipur, por la historia que alberga.

¿Se puede visitar todo esto en seis días? Pues por poder se puede, ya que lo hemos hecho. Pero olvídate del yoga, de la relajación y del buen karma.

Aunque voy a intentar ser concisa, empezaré como empieza todo: por el principio.

Después de un vuelo de dos horas y media, llegamos al aeropuerto de Delhi. El conductor nos estaba esperando, el coche olía bien: Nuestro viaje empezaba con buen pie.

Por el paquete que habíamos reservado, sabíamos que los hoteles no iban a ser ni mucho menos lujosos, así que cuando el coche paró frente a un cartel de neón en el que ponía “Moments”, más propio de un prostíbulo que de un hotel, no nos sorprendió ni lo más mínimo. Ni tampoco que el interior estuviese decorado con ese estilo moderno que tanto gusta a los indios y tanto asusta a los europeos: paredes plastificadas con paisajes, sofas plateados, etc. Una horterada en toda regla. Sin embargo, el hotel estaba aseado y con eso nos sobraba.

P1090638

Por la mañana visitamos la mezquita de Jama Masjid, donde nos obligaron a cubrirnos el cuerpo con ropa, que mejor no pensar en la cantidad, ni condición de gente que se la habría puesto antes que nosotros. Al menos, me pude reír viendo lo gracioso que estaba Víctor con el lungui. ¡Aunque el lo odie!

IMG_8970

Luego fuimos a la Tumba de Humayun, que es un conjunto de edificios de arquitectura mogol, que inspiró la construcción del Taj Mahal.

Visitamos el Quitab Minar, que no solo impresiona por su altura, si no por el complejo en el que está ubicado.Y nuestro guía diciéndonos que lo viésemos desde fuera. ¡Que sinvergüenza!

IMG_9142

Su ley era la del mínimo esfuerzo, y fue fiel a ella todo el día. Nos daba explicaciones escuetas, no nos acompañaba dentro de los sitios, nos recomendaba que cogiésemos audioguía. ¿Qué guía que se precie haría eso? Era sin duda el peor guía que he tenido en mi vida. Era el antiguía.

Eso sí, a la hora de la comida, insistió en llevarnos a comer a un sitio que resultó ser de lo peorcito que he probado en mucho tiempo. Caro, malo y lleno de turistas. ¿Qué más se puede pedir? Me guardé la tarjeta para acordarme de no volver bajo ninguna circunstancia.

Por la tarde fuimos a ver el memorial de Gandhi, (lugar donde el líder indio fue asesinado) y el templo de Birla. Además, para acabar la tarde hicimos una visita panorámica a la puerta de india, la casa del presidente, (que es algo así como el Buckingham palace indio) y demás sitios de alrededor.

Para el final de la tarde, después de que el guía nos hubiese abandonado sin despedirse, y de discutir con el chofer a cerca de cumplir con el programa, conseguí que este nos llevase a ver al menos desde fuera el Fuerte rojo. ¡Otra maravilla!.

Por la noche, tras descansar un rato en el hotel, fuimos a cenar a un restaurante de comida típica del norte llamado “Spicy by Nature” Todo estaba buenísimo. Y la cabra ¡ummmm! Así que, a pesar de los problemas con el staff de la organización, nos fuimos de Delhi con un literal buen sabor de boca.

Ver en un día una ciudad cuya superficie duplica la de Madrid, es bastante complicado. Y más aún si tenemos en cuenta el tráfico. Pero hicimos lo que pudimos explotando al máximo los recursos. Y extraímos varias conclusiones de nuestra visita. Delhi es una ciudad grande, bonita e infinitamente más limpia que Chennai. Y a pesar de las últimas noticias que bombardean en los medios , una ciudad segura. O al menos así me sentí todo el tiempo. ¡Gracias por no violarme delhienses y neodelhiensen!

A la mañana siguiente después de pegarnos el madrugón, salimos para Agra. Al parar en el peaje distintos personajes se acercaron  tratando de persuadirnos para que les diésemos dinero bajo cualquier pretexto: inválidos, travestis, monos adiestrados y vendedores que se aproximaron al coche  forzando los pestillos y golpeando los cristales. Fuimos durante un minuto protagonistas de una película de terror.

IMG_9275

Visitamos el fuerte de Agra de la mano de Kurvan (o también conocido como Bobby) nuestro nuevo guía, que a diferencia del que tuvimos en Delhi, nos acompañó por todo el recinto explicándonos con detalle cada rincón.

Al terminar, fuimos al hotel. Guía simpático, mejor hotel, parecía que todo iba in crescendo. Comimos unos sandwiches y tras descansar un rato fuimos a hacer nuestra siguiente y última visita en Agra, ya que no hay mucho más que ver en esta sucia y desordenada ciudad: el Taj Mahal.

Para llegar tuvimos que coger un cochecito eléctrico, ya que para evitar la polución, no pueden llegar hasta el recinto otro tipo de vehículos. Es alucinante cuando ves lo capaces que son de cuidar unas cosas y lo incapaces que son de hacerlo con otras. ¿Por qué no serán igual de ecológicos y limpios con todo? ¡Que selectivos, tú!

Frente a la puerta del Taj Mahal, yo solo quería que Bobby dejara de contarnos historias y correr dentro a verlo. ¡Me moría de ganas!

Por fin entramos, y no nos defraudó. Eso sí, me faltaron objetivos en la cámara y experiencia en fotografía para plasmar la inmensidad de este monumento.

IMG_9429

Al regresar al hotel tuvimos la suerte de descubrir que no nos funcionaba bien la televisión, por que en lugar de arreglarla, ¡nos cambiaron a una suite! Y como estábamos tan cansados, pedimos que nos subieran la cena. Así nos despedimos de Agra, cenando como rajás, y preparando el terreno para Jaipur.

A las ocho de la mañana cogimos otra vez la carretera, y de camino a la capital de Rajastán, paramos a visitar el palacio de Fatehpur sikri. Otro lugar impresionante , que nos dejó nuevamente boquiabiertos. Esta vez bajo el influjo de la arquitectura mogol.

IMG_9589

De este modo, llegamos a Jaipur alrededor de las 5 de la tarde. Este hotel estaba aún mucho mejor que el anterior, así que pudimos corroborar la teoría que estábamos sosteniendo desde Agra, de que la calidad del circuito iba en aumento. Tras comer algo y descansar un rato, nos fuimos a dar una vuelta por los bazares.

Apesar de que nos daba un poco de cosa, quisimos probar ir en un rickshow de los auténticos, que a diferencia del autorickshow, donde el vehiculo esta motorizado, el motor en este son las piernas del conductor, ya que va en una bicicleta tirando de un carro con asientos.  Y aunque es un medio mucho más barato, el esfuerzo que hace el conductor es sobrehumano, así que le dimos propina, y Víctor le pidió probarlo, haciendo reír a todos los rickshoweros.

Jaipur tiene muchísima influencia musulmana, que se ve tanto en sus fachadas como en sus gentes. Estuvimos regateando en varios puestos y al final salimos bastante cargados: faldas, colcha, tela..Dicen que Jaipur es un lugar de compras, y no se equivocan. Después de estar más de dos meses sin comprar, aquí caí rápidamente en las redes del consumismo.

Fuimos a probar el lassi a un sitio llamado “Lassiwala” que la “Lonly” (sobrenombre que le hemos puesto a la guía lonely planet) recomendaba como el clásico. Se trata de una bebida refrescante que hacen a base de yogurth y sirven en vasos de cerámica y está buenísima. ¡Victor se ha hecho lassi adicto!

Y después de seguir un buen consejo de la Lonly, tuvimos la mala pata de seguir un mal consejo. El restaurante Niro´s no nos gustó nada. El lugar lo salvaba la tranquilidad que se respiraba estando en pleno centro.

Por la mañana a las 8,30 ya estábamos con el nuevo guía visitando el fuerte Amber. Un complejo palaciego erigido en lo alto de una colina. Un lugar precioso con impresionantes paredes hechas a base de espejos, y con vistas a toda la ciudad. Desde luego los Rajás no se andaban con tonterías.

IMG_9611

Habitualmente la visita a este lugar se hace en elefante, pero como fuimos en día festivo se había cancelado. Aunque cuando vimos el triste estado en el que viven los pobres animales, nos alegramos de no haber hecho la visita a lomos de estos.

IMG_9680

Después fuimos a ver el palacio de los vientos o Hawa Mahal,al palacio que hay en el agua, al observatorio, y a ver cómo se fabricaban telas cómo las que habíamos comprado en el bazar el día anterior.

Salvando las distancias, Jaipur me recordó mucho a Marrakesch. Y para finalizar el día nos fuimos a cenar a una especie de parque de atracciones indio. Aqui podías desde ver espectáculos o comprar artesanía hasta cenar en un resort o montarte en la noria. Nosotros hicimos un poco de todo.

Por la mañana, después de que nos recogiera de nuevo el conductor, emprendimos el camino de regreso a Delhi. Y a las 5 ya estábamos embarcando para volar hacía Chennai. 12 horas non-stop viajando.¡Too much!.

Volveremos al Norte, al menos a Delhi, pero la próxima vez con el freno de mano echado.

Namaste 🙂

PD: Si alguien tiene curiosidad de ver más fotos del viaje y no me tiene en facebook que me de su email y le paso unas cuantas.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: